Detectar bacterias en el agua en menos de 30 minutos: así son los nuevos biosensores
Una tecnología desarrollada por el centro tecnológico Tekniker combina técnicas genéticas y sensores electroquímicos para identificar microorganismos en muestras de agua de forma rápida, acercando el análisis al lugar donde se necesita.
¿Cómo se puede saber si el agua de una instalación contiene determinados microorganismos peligrosos? Tradicionalmente, el proceso puede requerir recoger una muestra, enviarla a un laboratorio y esperar los resultados.
Pero las nuevas tecnologías de análisis están buscando reducir esos tiempos. Un ejemplo son los biosensores desarrollados por Tekniker, centro tecnológico integrado en la alianza vasca BRTA, que permiten detectar determinados microorganismos en muestras de agua en menos de 30 minutos.
La tecnología se ha investigado junto con Erreka Medical y Gaiker y se ha validado en aplicaciones relacionadas con la seguridad alimentaria y el control microbiológico del agua en grandes instalaciones.
🔬 ¿Qué es un biosensor?
Un biosensor es un dispositivo que utiliza un elemento de reconocimiento biológico o bioquímico para detectar una sustancia o microorganismo y transformar esa información en una señal que puede medirse.
En el caso de estos nuevos sistemas, se combinan técnicas genéticas con sensores electroquímicos integrados en pequeños chips microfluídicos desechables.
Dicho de forma sencilla: el sistema busca señales específicas del microorganismo que se quiere identificar y las convierte en un resultado que puede analizarse.
El objetivo es simplificar el procedimiento y reducir la necesidad de trasladar todas las muestras a laboratorios especializados.
💧 Una aplicación especialmente interesante para las instalaciones de agua
Una de las aplicaciones estudiadas se centra en la detección de Legionella en agua de red y circuitos de grandes edificios.
Según la información publicada por Tekniker, el sistema alcanza una sensibilidad inferior a 150 unidades formadoras de colonias por litro y permite obtener un diagnóstico en menos de 30 minutos.
La rapidez puede resultar especialmente valiosa en entornos donde es necesario controlar la calidad microbiológica del agua y tomar decisiones ante posibles riesgos.
Eso sí, estos sistemas deben utilizarse conforme a los procedimientos y requisitos sanitarios aplicables. Un resultado rápido no significa que cualquier sensor pueda sustituir automáticamente los métodos de análisis exigidos por la normativa.
🏢 ¿Por qué es importante controlar el agua en grandes edificios?
Hoteles, hospitales, instalaciones deportivas y otros edificios pueden disponer de redes de agua y circuitos que requieren un control y mantenimiento adecuados.
La prevención de la legionelosis exige gestionar correctamente las instalaciones, controlar las condiciones que favorecen el crecimiento de la bacteria y aplicar las medidas de vigilancia que correspondan.
Contar con herramientas capaces de proporcionar información con mayor rapidez podría ayudar a los responsables técnicos a identificar situaciones que requieran una investigación o actuación adicional.
La tecnología, por tanto, no sustituye al mantenimiento preventivo: puede convertirse en un complemento para mejorar el control de las instalaciones.
🧪 También se investigan aplicaciones en alimentación
Los biosensores desarrollados por Tekniker no se limitan al agua. Otra de sus aplicaciones se dirige a la detección de Listeria monocytogenes en productos lácteos, como leche, queso, kéfir o yogur.
Este enfoque demuestra cómo las tecnologías de análisis rápido pueden aplicarse en distintos sectores en los que la detección temprana de microorganismos resulta importante para la seguridad.
⚙️ Del laboratorio al punto de control
Una de las tendencias de la innovación tecnológica es acercar las herramientas de análisis al lugar donde se necesitan los resultados.
Los dispositivos más compactos, los sensores y los sistemas automatizados pueden ayudar a reducir tiempos y facilitar controles más frecuentes. Para que estas soluciones se incorporen de forma generalizada, todavía es importante validar su fiabilidad, especificidad y adecuación a cada aplicación.
En el sector del agua, estos avances se suman a otras tecnologías de monitorización que permiten controlar consumos, supervisar instalaciones y mejorar la gestión de los recursos.
La idea es sencilla: disponer antes de información fiable puede ayudar a detectar problemas antes y a tomar decisiones mejor fundamentadas.
💡 ¿SABÍAS QUE…?
La Legionella puede proliferar en determinadas instalaciones de agua cuando se dan condiciones favorables de temperatura y estancamiento. Por eso, la prevención no consiste únicamente en analizar muestras: también requiere un mantenimiento adecuado y un control sistemático de las instalaciones.
Fuentes consultadas







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