36.º Congreso de CONAIF: La tecnología está cambiando el trabajo del instalador: más datos, más eficiencia y menos improvisación
La digitalización ya no es una cuestión de futuro. Nuevas herramientas, sistemas conectados y tecnologías como la inteligencia artificial están transformando la forma en la que los profesionales realizan, controlan y mantienen las instalaciones.
Durante los últimos años, el sector de las instalaciones está viviendo una transformación que va mucho más allá de la llegada de nuevos equipos. También está cambiando la forma de trabajar.
La digitalización, la conectividad y el acceso a cada vez más información están permitiendo que los instaladores puedan disponer de más herramientas para planificar su trabajo, controlar las instalaciones y detectar posibles problemas antes de que se conviertan en averías.
Esta evolución ha sido precisamente uno de los temas destacados en el 36.º Congreso de CONAIF, celebrado recientemente en Salamanca, donde cerca de 400 profesionales analizaron los cambios tecnológicos, normativos y empresariales que están transformando el sector.
De la herramienta tradicional al dato
Durante mucho tiempo, la experiencia del instalador y el conocimiento adquirido con los años han sido sus principales herramientas de trabajo.
Y siguen siendo fundamentales.
Pero ahora se suma una nueva fuente de información: los datos.
Las instalaciones pueden incorporar sensores, sistemas de monitorización y dispositivos conectados capaces de recoger información sobre su funcionamiento.
Esto permite conocer, por ejemplo, consumos, temperaturas, presiones o posibles anomalías y utilizar esa información para tomar decisiones con mayor rapidez y precisión.
La digitalización, por tanto, no sustituye al profesional. Le proporciona más información para realizar mejor su trabajo.
Detectar los problemas antes de que aparezcan
Una de las posibilidades más interesantes que ofrece esta evolución es el mantenimiento preventivo y predictivo.
En lugar de esperar a que una instalación falle, la monitorización puede ayudar a detectar comportamientos anómalos y actuar antes de que el problema llegue a convertirse en una avería importante.
En el ámbito del agua ya existen soluciones que utilizan datos para anticipar posibles roturas y optimizar el funcionamiento de los sistemas de bombeo, mostrando cómo estas tecnologías pueden contribuir a gestionar mejor unas infraestructuras cada vez más complejas.
Esto puede traducirse en menos interrupciones, un mejor aprovechamiento de los recursos y un mantenimiento más eficiente.
⚡ Un instalador con cada vez más conocimientos
La transformación tecnológica también está haciendo que el perfil profesional del instalador evolucione.
A los conocimientos tradicionales se incorporan nuevas áreas como:
- Digitalización y conectividad.
- Aerotermia y bomba de calor.
- Electrificación.
- Sistemas de monitorización.
- Eficiencia energética.
- Automatización.
- Nuevas herramientas de diagnóstico.
- Gestión y análisis de datos.
El propio Congreso de CONAIF puso sobre la mesa algunos de estos cambios, junto con la necesidad de afrontar la falta de profesionales cualificados y el relevo generacional del sector.
Incluso la formación está cambiando
Una buena muestra de esta transformación la encontramos en la formación.
Durante el Congreso de CONAIF, Iberdrola presentó una herramienta de realidad virtual para la formación de instaladores, permitiendo aprender sobre soluciones como la aerotermia dentro de un entorno virtual antes de enfrentarse a una instalación real.
La realidad virtual, la simulación y otras herramientas digitales pueden convertirse así en un complemento para la formación de los profesionales y facilitar el aprendizaje de tecnologías cada vez más complejas.
🌱 Más eficiencia y nuevas oportunidades
La tecnología también está estrechamente relacionada con otro de los grandes retos del sector: utilizar menos energía y aprovechar mejor los recursos disponibles.
Una instalación correctamente monitorizada puede proporcionar información que ayude a optimizar su funcionamiento y detectar consumos innecesarios.
Para el instalador, esto abre además nuevas oportunidades profesionales: mantenimiento avanzado, gestión energética, monitorización y nuevos servicios asociados a instalaciones cada vez más conectadas.
¿Hacia dónde va el sector?
Todo apunta a que la figura del instalador seguirá siendo imprescindible, pero sus herramientas serán cada vez más tecnológicas.
La experiencia seguirá siendo fundamental. La diferencia estará en combinarla con información, conectividad y nuevas herramientas.
El futuro de las instalaciones no consiste simplemente en instalar equipos más modernos. Consiste también en saber interpretar lo que ocurre dentro de una instalación y utilizar esa información para hacerla más eficiente, fiable y sostenible.
Y en un sector que evoluciona tan rápidamente, mantenerse actualizado será cada vez más importante.
💡 ¿SABÍAS QUE…?
La digitalización ya permite pasar de una gestión basada únicamente en reparar una avería cuando aparece a otra en la que los datos de funcionamiento pueden ayudar a detectar anomalías y anticiparse a determinados problemas. En el sector del agua, estas tecnologías ya se están utilizando para mejorar la gestión de redes y sistemas de bombeo.
Fuente: CONAIF / Interempresas.






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